La reunión entre Donald Trump y Xi Jinping se adelantó dos días en Beijing, negociada ocho meses por Scott Besson y Hui Leng. La agenda incluye aranceles y revertir inversiones chinas en exportaciones manufactureras.
China tiene un superávit comercial de 1.6 billones de dólares, pero consumo doméstico solo al 38% del PBI. El acuerdo busca reducir exportaciones chinas a la mitad, aumentar importaciones de tecnología estadounidense y elevar consumo interno chino al 60% en 10 años.
Se destaca superioridad china en autos eléctricos e IA, destruyendo industrias europeas.