El presidente Donald Trump declaró que la guerra con Irán podría extenderse dos o tres semanas más y minimizó su importancia temporal para los intereses de Washington. Afirmó que Estados Unidos ya ganó militarmente y descartó que los ataques iraníes sobre Emiratos Árabes violen la tregua, ya que no causaron daños significativos.
Desde el parlamento iraní, Mohamed Khalibab acusó a Estados Unidos y aliados de poner en peligro la seguridad del Estrecho de Hormuz con violaciones al cese al fuego y bloqueos. Irán negó destrucción de lanchas de la Guardia Revolucionaria y acusó a EE.UU. de matar cinco civiles en Oman.
Estados Unidos analiza dar luz verde a Israel para reanudar ataques selectivos o "decapitación" contra la cúpula iraní, recordando conversaciones previas entre Trump y Benjamin Netanyahu. Irán califica tolerable el statu quo para EE.UU. mientras no responde plenamente.