En Imperdibles, Silvio Soldán evoca los momentos de su programa Feliz Domingo, donde 300 chicos y chicas generaban euforia semanal, destacando que los niños eran los protagonistas.
Relata anécdotas como errores en el ping pong de preguntas, como confundir al secretario de la primera junta, y menciona otros éxitos como Grandes Valores y Volver Pregunta, que ganó Martín Fierro cuatro años.
Explica que trabajaba toda la semana y recargaba pilas los domingos con el rating alto.