Shakira se presentó ante una multitud en Copacabana, Río de Janeiro, con escenario de más de un millón de cristales. Compartió en redes su emoción, describiéndolo como inolvidable y escalofriante, destacando el poder unificador de la música.
Su padre de 94 años fue internado esa mañana, pero ella continuó. Agradeció a Brasil pese a la gira que pasó por Argentina.