El Santos enfrenta una fuerte bronca de sus hinchas hace rato debido al bajo rendimiento del equipo y especialmente de Neymar, quien protagonizó un altercado en un entrenamiento con Robinho Jr., el hijo de 18 años del exfutbolista detenido.
Neymar golpeó al joven tras una jugada que le molestó, como un caño, lo que generó una denuncia interna de Robinho Jr. por falta de seguridad en el club. La familia rechazó las disculpas iniciales de Neymar, e incluso se especuló con una posible rescisión de contrato para el joven.
Ayer, Neymar, Robinho Jr. y Gabigol cenaron juntos para calmar las tensiones de cara al partido de Copa Sudamericana contra Recoleta. A pesar de esto, los hinchas del Peixe mantienen su descontento por el rendimiento del equipo.