El ingreso disponible de las familias cayó por debajo de la inflación desde septiembre pasado, con una pérdida acumulada del 4% en salarios reales, agravada por aumentos tarifarios bajo el gobierno de Javier Milei que redujeron subsidios pero golpearon el bolsillo.
Economistas Claudio y Virginia explicaron que las correcciones en luz, gas y combustibles, más subas en alimentos, dejan menos plata para consumos, reflejado en mayor morosidad en tarjetas y préstamos. En sectores bajos la caída es mayor que en altos, agotando capacidad de endeudamiento.
La situación complejiza la economía: menor consumo baja recaudación IVA (nueve meses en caída), fuerza más ajuste fiscal y empeora el ciclo. Gobierno espera pico de mora en febrero y convergencia en marzo, pero bonificaciones por guerra en Medio Oriente presionan tarifas al alza.
Panelistas destacaron impacto en sectores bajos para gastos corrientes, con bancos reduciendo préstamos pese a menores costos, anticipando caída en producción y consumo sin mejoras a la vista.