El cráter conocido como Puerta del Infierno en el desierto de Turkmenistán arde desde hace más de 50 años y por primera vez se estaría apagando, según imágenes recientes.
Geólogos encendieron el yacimiento de gas en los años 60-70 para frenar emisiones tóxicas, esperando semanas de fuego, pero persiste medio siglo como atracción turística restringida.
Se desconoce la evolución si se apaga completamente, requiriendo autorización gubernamental para visitarlo en Asia Central.