En Florencio Varela, un policía bonaerense llamado Sergio defendió su camioneta a tiros contra dos delincuentes armados que intentaron robarla mientras estaba de vacaciones. Los ladrones lo bajaron del vehículo, manoteándolo todo, y entraron a su casa donde tenían a su familia y nieta retenida.
Sergio, con 30 años de servicio, sacó su arma reglamentaria que lleva las 24 horas, dio voz de alto y disparó cinco o seis tiros cuando intentaban huir en el auto automático que no arrancaba rápido. Los balazos impactaron en butaca, apoyacabezas y puertas, sin herir a nadie por milagro.
Detuvieron a uno de los delincuentes con un arma envuelta en campera; el otro permanece prófugo. Sergio actuó para proteger a su familia tras ver a su nieta retenida.