Pequeño J, uno de los imputados por el triple crimen de tres chicas torturadas, desmembradas y enterradas en pozos preparados en Florencio Varela en septiembre pasado, llegó extraditado de Perú al aeropuerto de El Palomar.
El proceso de extradición duró solo siete meses vía terrestre inicial, y hoy declaró ante el juez vía Zoom negando toda participación en las muertes, sin responder preguntas y con abogado privado.
La justicia de Morón destaca la traición de Pequeño J, quien conocía a las víctimas, aumentando su sufrimiento de manera inhumana más allá de lo necesario, con agravantes de violencia de género y prisión perpetua probable.
El juez tiene 10 días para decidir procesamiento y prisión preventiva, en un caso ligado a venganza entre bandas de narcomenudeo por contacto de una chica de 15 años.