Se bendice a los pacificadores como hijos de Dios y se pide seguir la palabra para amarnos unos a otros, trayendo paz al mundo sin contiendas ni divisiones.
Se implora al Señor por la paz de Argentina, protección para la patria, perdón de pecados, sangre de Jesús limpiando el suelo, y unidad sin envidias ni rencores.
La oración incluye a humildes, niños campesinos, ancianos, obreros, chacareros, extranjeros de diversas nacionalidades como rusos, judíos, italianos, paraguayos, y pide paz entre chilenos, ingleses y argentinos.