El OIEA reportó daños en estructuras de contención y áreas operativas de la planta nuclear de Zaporiyia, en el sur de Ucrania, tras ataques con drones. Aunque no hay fuga radiactiva ni daños inmediatos a reactores, el director Rafael Grossi calificó el hecho como violación de principios de seguridad nuclear.
La planta permanece bajo control ruso desde febrero de 2022. El organismo instó a Rusia y Ucrania a cesar hostilidades cerca del sitio y crear una zona de protección permanente para evitar accidentes catastróficos con consecuencias ambientales e humanitarias irreparables.
Autoridades de ambos lados se acusan mutuamente por el ataque.