Moscú enfrenta un apagón total de internet móvil ante el desfile del 9 de mayo que conmemora la victoria soviética sobre la Alemania nazi, justificado por el Kremlin como medida de seguridad contra posibles ataques con drones ucranianos.
Los moscovitas sufren caos en pagos digitales, transporte y servicios básicos, con terminales inservibles y cuellos de botella en estaciones de tren. Residentes adaptan descargando mapas y música, mientras repartidores buscan wifi en cadenas de comida rápida.
El bloqueo expone la vulnerabilidad digital en tiempos de guerra, con testimonios de ciudadanos que ven la medida como temor ante avances ucranianos, como el misil Flamingo de largo alcance mostrado por Volodymyr Zelensky.
En Kiev, la gente desconfía de promesas rusas de alto al fuego, mientras en Moscú algunos se sienten seguros. Ucrania ataca refinerías rusas, y Rusia amenaza con respuesta masiva si se cruzan líneas rojas de Vladimir Putin.