Matías Morla, ex apoderado de Diego Armando Maradona, describió su relación como un "matrimonio" en una entrevista exclusiva. Admitió que cambiaría a los médicos en los últimos meses y sugirió que un diurético podría haberlo salvado del edema, criticando indirectamente a Leopoldo Luque al decir que no lo elegiría si es condenado.
Morla rechazó acusaciones de las hijas Dalma y Gianinna Maradona de orquestar un plan para aislar y causar la muerte de su padre, recomendando que hablen con las tías y respondiendo a Verónica Giraud preguntando por qué no lo bañó si estaba sucio. Desmintió aislarlo, recordando una medida cautelar de Claudia Villafañe contra llamadas insistentes de Maradona.
El panel debatió el rol de Morla, su vínculo con médicos como Luque recomendado por él vía chofer, y la decisión de no hospitalizar tras golpe en la cabeza por Pomargo. Luego, el abogado querellante Bauri afirmó que la audiencia demostró edema de 72 horas, nadie detectó agonía de 9-12 horas ni lo atendió, comprometiendo a enfermeros y médicos, y que llevarlo a clínica días antes lo habría salvado.
Los panelistas destacaron la falta de medicación cardíaca, hinchazón visible y que testigos mintieron sobre movimientos de Maradona, concluyendo que estuvo abandonado sin un vaso de agua desde la noche anterior.