El secretario de Estado Marco Rubio declaró desde la Casa Blanca que Irán debe aceptar la realidad y negociar términos buenos para el mundo, con enviados como Whitcock y Kirchner trabajando en diplomacia.
Reiteró la preferencia de EE.UU. por un Estrecho de Hormuz libre de minas y peajes. Describió la operación militar como defensiva: "no hay disparos a menos que disparen primero".
El analista destaca la debilidad de EE.UU., incapaz de someter a Irán, que pivotea con control del Hormuz para manejar la economía global, contradiciendo afirmaciones previas de Trump y otros sobre dominio estadounidense.
Esto actualiza la alerta de la Comisión Europea sobre crisis energética por el cierre del Hormuz en la guerra EE.UU.-Irán, con violaciones al cese al fuego como ataques iraníes repelidos.