Ezequiel Lavezzi, el Pocho, confesó en una entrevista con Miguel Granados que pasó por momentos turbios post-retiro, con adicciones, soledad y depresión que lo llevaron a internarse un mes en clínica.
Explicó que su hijo lo confrontó, convenciéndolo de buscar ayuda, y ahora sigue en tratamiento diario para mejorar. Admitió que el tiempo libre tras el fútbol fue difícil, con estímulos excesivos y ansiedad.
El panel valoró la nota sincera, destacando que un mes es mucho y poco, pero Lavezzi se siente mejor y lucha día a día.