Jesús inició su ministerio a los 30 años, bautizado por Juan el Bautista, guiado por el Espíritu al desierto para ayunar 40 días, donde Satanás lo tentó personalmente con tres pruebas usando la palabra fuera de contexto.
Jesús resistió con la Escritura en contexto, obligando al diablo a retirarse temporalmente; la iglesia debe ayunar, orar y usar armas espirituales en la guerra contra Satanás que odia su crecimiento.
El diablo atenta contra el propósito divino, pero la oración y ayuno lo hacen retroceder.