Inundaciones con aguas residuales nauseabundas afectan ciudadanos peruanos, con alto nivel de agua, olor fétido y riesgo sanitario por contaminación química y cloacal.
Motocicletas de pasajeros no avanzan; violencia del caudal remueve barro tóxico. Mezcla de desechos industriales y cloacales pone en jaque infraestructura y servicio de agua.
Ciudad convertida en arroyo; quejas por polución y salud pública.