La infidelidad emocional rompe el pacto de confianza en la pareja sin contacto físico, mediante conexiones profundas como compartir problemas personales o conversaciones íntimas vía mensajes.
La licenciada Mariana Karsi explicó con ejemplo de jarra de agua cómo empieza inocente (risas, reels, fotos diarias) y escala a "buen día, ¿cómo estás?" y confesiones, cuestionando si "lo que no se ve no pasa nada".
Es potencialmente peor que la física por la traición emocional, invitando al público a reflexionar si les pasó.