Los directores de hospitales universitarios dependientes de la Universidad de Buenos Aires advirtieron que en 45 días podrían dejar de funcionar si no reciben el financiamiento presupuestado. Durante el primer cuatrimestre operaron de emergencia, reduciendo gastos y demorando pagos a proveedores de insumos vitales como oxígeno.
El presupuesto nacional 2026 destina 80 mil millones de pesos anuales para gastos operativos de estos hospitales, pero no ingresó un solo peso en cuatro meses. La ley de financiamiento universitario está vigente aunque judicializada, y el Congreso la aprobó pese al veto presidencial.
El doctor Norberto Lafosse, director del Instituto Lanari, explicó que enfrentan límites para endeudarse con proveedores, problemas para trasplantes por falta de material quirúrgico y anestesia, y desaliento en profesionales con salarios bajos de 980 mil pesos básicos para residentes.
Los directores reclaman al Ministerio de Educación y dialogan vía rectorado UBA, pero no hay depósitos ni respuestas concretas pese a la inflación que erosiona el valor del dinero adeudado.