Directores médicos de los seis hospitales de la UBA reclaman fondos y advierten que solo podrán funcionar 45 días más por falta de presupuesto para medicamentos, descartables, oxígeno, seguridad y limpieza, operando al 40-50% gracias a proveedores.
En Hospital Roffo faltan paracetamol y cultivos; sala de quimioterapia atiende 80 pacientes diarios con un solo baño deteriorado; infraestructura destruida con caños rotos y pisos caídos, peor que en pandemia.
El gobierno responde que transfirió todo lo presupuestado y acusa a UBA de pedir 5.000 millones extras de fondo nacional, restando a otros hospitales; pacientes en riesgo por demoras en diagnósticos y tratamientos.