La Met Gala en Nueva York presentó looks extravagantes bajo el dress code "moda es arte, el cuerpo como obra de arte", recaudando 42 millones de dólares para el Instituto del Traje del Museo Metropolitano de Arte.
Heidi Klum impactó con un vestido de escultura neoclásica en látex, irreconocible tras cuatro horas de maquillaje. Otros destacados incluyeron a Katy Perry con máscara, Anne Hathaway en diseño pintado a mano de Michael Kors, Sabrina Carpenter jovial, Bad Bunny como anciano y Maluma fachero aunque sin respetar el código.
La gala, organizada por Anna Wintour e inspirada en "El diablo viste a la moda", generó polémica por los anfitriones Jeff Bezos y Lauren Sánchez, con llamados al boicot por vínculos con Donald Trump, condiciones laborales en Amazon y políticas de inmigración del ICE. Las invitaciones costaban 100 mil dólares, pagadas por diseñadores.