La policía correntina halló al niño Nahua, de seis años, en perfecto estado de salud junto a su padre Josías Santos Reyes, brasileño prófugo que irrumpió armado en la casa de la madre Mariana Riquelme en Esquina, disparó cuatro tiros a Javier Nievas en tentativa de homicidio y se llevó al menor como escudo humano. El menor fue restituido a su madre, evaluado médicamente en el hospital San Roque y atendido por peritos psicológicos.
El abogado Codazzi fue detenido por facilitar la fuga del padre, tras relevamiento de cámaras que mostró su camioneta saliendo del inquilinato hacia Goya y regresando. En allanamientos a su estudio y casa se secuestró documentación y elementos relevantes. El ministro de Seguridad destacó el trabajo policial con inteligencia, drones, operativo Cerrojo, triangulación de antenas y rastrillajes que cerraron perímetros.
Francisco Alba, trabajador rural, relató en exclusiva cómo encontró al dúo en un bañado cerca de Duraznillo: el padre hizo señas pidiendo ayuda, el niño tenía hambre tras tres días sin comer, frío y suplicaba "no lo maten a mi papá" mientras policías lo reducían tirándosele encima. Alba distrajo al menor con comida mientras la policía actuaba; no se vio arma, solo celular y pertenencias.
El abuelo Juan calificó al padre como "monstruo" por quemar su camioneta previamente y ahora secuestrar al niño como escudo tras la balacera en una reunión familiar. Desestimó intenciones de Codazzi, a quien tildó de "abogado del diablo" que defiende narcotraficantes, y negó sospechas de trata; el padre planeaba huir a Brasil. El arma no apareció, motivo de irrupción desconocido.
Panelistas destacaron similitudes con caso Loan, sospechas sobre Codazzi por dejar al niño en monte y vínculos en Goya, y el rol del menor como escudo humano en fuga sin plan lógico.