La justicia ordenó peritar el teléfono celular de Matías Tabar, el contratista que declaró ante el fiscal Gerardo Pollicita un presupuesto de 245 mil dólares en efectivo para remodelar la casa de Manuel Adorni en Indio Cuá. Tabar entregó el dispositivo para respaldar su testimonio y reveló mensajes de contacto desde el entorno de Adorni ofreciendo asesoramiento legal, lo que podría configurar coacción o intimidación.
El juez Ariel Lijo avaló el peritaje a cargo de la DATIP, organismo independiente del Ejecutivo, que analizará conversaciones de WhatsApp sobre consultas de refacciones y el contacto con Adorni. El viceministro Santiago Viola recomendó a Karina Milei remover a Adorni del cargo, pero Javier Milei y Karina lo sostienen pese al alto costo político, colocándolo a su lado en reuniones como la con la comunidad judía.
Panelistas critican las explicaciones fallidas de Adorni, viralizan videos de la empresa de Tabar promocionando las refacciones con materiales de alto nivel, incluyendo pileta con "cascada" por chorritos de agua, cuestionando el origen del dinero en negro. Pollicita citará a proveedores para verificar montos, y se destaca la seriedad del fiscal sin cuestionamientos del gobierno.
Diego Santilli, ministro del Interior, evitó condenas mediáticas a Adorni en reunión PRO con Cristian Ritondo, enfocándose en reformas y crecimiento económico pese al "obstáculo" que genera el caso para el rumbo oficial.
Libertarios acusan operación kirchnerista al contratista ligado al municipio de Exaltación de la Cruz, pero el riesgo de falso testimonio agravado para Tabar es de 2 a 10 años si miente para incriminar.