El contratista Matías Tabar declaró bajo juramento que Manuel Adorni, jefe de Gabinete, le pagó 245 mil dólares en efectivo sin facturas por una remodelación de lujo en su casa del country Indio Cuá, comprada por 120 mil dólares a nombre de su esposa con préstamos de dos jubiladas de la Policía Federal acercadas por la escribana Nevechenko.
La obra incluye pileta climatizada con cascada, parrilla nueva, horno de leña, galería, pérgola, cerramientos de PVC black brown, mármol travertino, parquización completa, muebles a medida y cocina integrada nueva, superando ampliamente un presupuesto inicial de 94 mil dólares. Videos y fotos desmienten que fuera una "pequeña refacción"; el fiscal Gerardo Pollicita pidió al juez Lijo el teléfono de Tabar para analizar chats y llamadas con Adorni sobre entregas de dinero.
Panelistas cuestionan el salto patrimonial de Adorni de 800 mil dólares en dos años como funcionario público desde 2024, sin créditos ni explicaciones claras más allá de una posible herencia no documentada. Gastó 6 mil dólares en plantas, alquiló otra casa por 13 mil dólares durante la obra y paga expensas de hasta 1 millón de pesos mensuales, incoherente con su sueldo de 3 millones de pesos y ahorros declarados de 43 mil dólares.
Entrevista al arquitecto Roberto Flores confirma materiales premium y costos elevados, pero lógico duplicar el valor de la casa si es el "lugar en el mundo". Críticas políticas: biógrafo de Milei lo llama "piojo resucitado"; gobierno ratifica a Adorni pese al desgaste, con reunión de gabinete el viernes para mostrar continuidad. Comparaciones con Insaurralde y kirchnerismo indignan panelistas por bajar la vara moral.
Adorni evade explicaciones públicas hasta su declaración jurada del 30 de mayo ante AFIP, contratando al abogado Matías Ledesma; Karina Milei queda en país mientras Javier Milei viaja a San Juan.