La Facultad de Odontología de la UBA enfrenta grave crisis por falta de fondos del gobierno nacional, sosteniéndose con aportes de pacientes y profesores que trabajan a destajo pese a sueldos bajos.
El decano Pablo Rodríguez reveló que no recibieron fondos para gastos de funcionamiento, ni siquiera para residuos patológicos, y dependen de 1.700 docentes y pacientes para operar.
Los aranceles son un 40% de los privados: primera consulta con radiografía panorámica cuesta 15.000 pesos, atrayendo largas filas de personas de bajos recursos y provincias.
El equipamiento incluye 60 unidades dentales con radiografías digitales, microscopios por sillón y tomógrafo 3D, esenciales para diagnósticos precisos en patologías óseas y dentarias.
Rodríguez estimó que sin pacientes y docentes, la facultad no funcionaría, al igual que otros hospitales universitarios en riesgo por desfinanciamiento.