El gobierno introdujo cambios en el Registro Nacional de Armas RENAR endureciendo requisitos: certificado médico psíquico-físico y de idoneidad por instructor, vigencia de portación hasta 5 años y registro inmediato de armas de fallecidos por vínculos sin declaratoria de herederos.
Se eliminan vacíos que favorecían armas sin registro. Se permiten cascos, placas balísticas, supresores, visores para tiro deportivo y munición de menor sobrepenetración para usuarios habilitados con riesgo por función como jueces o fiscales, práctica común en EE.UU., Reino Unido, Alemania, Francia y Canadá.
Ya no se exige amenaza concreta documentada para portación, permitiendo protección proactiva.