Cintia Fernández y Carola Suárez denuncian negligencia de funcionarios en el asesinato de Ángel, ocurrido hace un mes, exigiendo penas máximas y que los responsables no puedan caminar más por las calles. Revelan audios donde Luis, padre de Ángel, grabó conversaciones desesperadas para probar descuidos, enfrentando pisoteo e impunidad de la psicóloga Leiva.
La psicóloga Leiva mintió en informes, manipuló datos y acusó a Luis de violencia de género por filmar, pese a que Ángel vivía en condiciones precarias sin agua potable ni higiene adecuada tras ser derivado allí. Comparan con el hogar amoroso que tenía con Luis y Lorena, destacando que Leiva no constató visitas y ignoró antecedentes penales de la madre, quien abandonó a Ángel al año partiéndole la boca.
Se presentaron denuncias contra Leiva por abandono de persona, falsedad ideológica e incumplimiento de deberes, más ampliación a asistente social Vecido y jury a Pérez. Doctor Castillo y doctora Fátima Silva argumentan responsabilidad compartida de la pareja de la madre, similar a caso Lucio Dupuy, ya que ambos golpearon a Ángel progresivamente y demoraron RCP 35 minutos sin reacción maternal.
Luis y Lorena desconfían del sistema tras perder a Ángel, rechazando asistencia psicológica. Cintia y Carola se posicionan como contención, enfatizando que el periodismo desnudó la verdad pese a amenazas. Exigen justicia total contra el sistema corrupto y negligente que entregó a la criatura a un basural.