El arquitecto legista Teodoro Rubén Potás detalló los pasos esenciales para peritar la casa de Manuel Adorni en Indioquá, incluyendo revisión de planos municipales originales, relevamiento in situ con medidores y cámaras del interior y exterior, y cotejo de modificaciones como cascada, pileta y sauna.
Potás criticó la falta de pericia hasta ahora pese a cientos de casos similares y enfatizó la necesidad de desarmar reformas para verificar cambios, además de presupuestos del arquitecto responsable por sobre el contratista Matías Zavar, quien aportó Excel, pagos y contactos.
Explicó que un perito acepta el cargo, lleva equipo profesional para medir superficies y usar inteligencia artificial en el análisis rápido, cotizando valores reales de obras como cascada de 3.500 dólares para contrastar con pagos declarados, que parecen inflados.
Potás insistió en peritar todo el interior en una semana para un relevamiento total, no solo detalles como cascada o parrilla de 14.000 dólares, y recomendó involucrar al arquitecto firmante del contrato con Adorni para explicaciones profesionales.