El subsecretario de políticas universitarias Alejandro Álvarez reconoce que falta presupuesto para los hospitales universitarios del país, pero atribuye el problema a la UBA que exige el 95% de la partida de 80 mil millones de pesos, dejando solo 4 mil millones para el resto como Córdoba, Chaco, La Plata y Tucumán.
Explica que el presupuesto creció de 4.2 a 4.8 billones pese a menos alumnos, niega recortes o retrasos en transferencias y critica que la UBA no permite auditorías ni ajusta gastos. Propone un análisis técnico para distribuir fondos y destaca que esta es la primera vez con presupuesto propio, no reconducido.
Rechaza cumplir la ley de financiamiento universitario vetada y ratificada, ya que viola la ley de administración financiera por no especificar partidas, y está suspendida por apelación a la Corte Suprema. Admite necesidad de más fondos para hospitales pero no para funcionamiento general de universidades, donde paritarias son locales.
En el debate, Álvarez insiste en transparencia y revisión de alumnos reales versus inscriptos, mientras el conductor cuestiona sueldos docentes ad honorem y vocación explotada.