En el norte de Alemania, el lobo GW950M mató más de 70 cabezas de ganado y al pony de Ursula von der Leyen, generando orden de abatimiento no cumplida. Ahora con pareja y cachorros, divide opiniones.
Ganaderos reportan ataques crecientes: ovejas muertas e heridas, exigiendo seguridad. La UE modificó protección de lobos para permitir caza con licencias, pese a oposición científica que calcula necesidad de 279 manadas en Alemania (hay 209).
Expertos explican que cazar líderes de manada aumenta reproducción y atrae lobos más agresivos. Ejemplo de Eslovaquia: mataron 56 lobos/año sin reducir daños. Soluciones: perros pastores, cercas eléctricas y monitoreo con cámaras.
Voluntarios como Siegfried Kenny Kena y pastores como Stefan Erb conviven con lobos, destacando su rol ecosistémico. Política polariza: lobos en carteles electorales y debate sobre subsidios agrícolas.
WWF y expertos urgen coexistencia basada en ciencia, no emoción, para ecosistemas saludables.