El panel de Duro de domar profundiza en el escándalo de Manuel Adorni, quien gastó 245 mil dólares en reformas de su casa en Ranelagh con pileta climatizada de 17 mil dólares, cascada de 3.500 dólares y aberturas de lujo, todo en efectivo sin facturas según el constructor Matías Tobar, que entregó chats y planillas al fiscal Gerardo Pollicita.
Acusan a Adorni de ser el cajero de Karina Milei, cobrar 3 millones de dólares en una wallet por la operación Libra, organizar reuniones pagas con empresarios vía Pilar Rahola en España, recibir sobresueldos y vender información privilegiada, con vínculos a Javier Lanari y Ricardo Grandío en placas de YPF.
Denuncian amenazas y carpetazos a testigos como Tobar, calificado como "topo kirchnerista" por periodistas afines al gobierno como Fantino y Majul, pese a ser libertario según vecinos; exigen detención por obstrucción con doctrina Irurzun, pero la Justicia denegó por falta de obstaculización.
Revelan internas feroces: Karina Milei quiere reemplazar a Adorni por Martín Menem y entregar diputados a Sebastián Petri para contrarrestar a Villarruel, equilibrando poder con Santiago Caputo; Javier Milei no lo echa pese a promesas de "volarle la cabeza" a corruptos, paralizando el gobierno en un 90% de tiempo en internas.
Marcela Pagano, exmilitante libertaria, traiciona su ingenuidad inicial al descubrir coimas en campaña, Hotel Libertador y pedidos de dinero por reuniones con Milei, urgiendo cuidar testigos comunes y avanzar en Justicia con datos blockchain trazables.