El brasileño José Santo Reyes, con antecedentes de violencia, huyó con su hijo de 6 años, Nahua Santos Riquelme, tras dispararle cuatro veces al vecino Javier Nievas en Esquina, Corrientes. El ataque ocurrió el domingo a la noche en una casa donde estaba la madre Mariana Riquelme con amigos; el padre espió agazapado, salió de los yuyos y lo baleó en la mano, espalda, esternón y debajo de la oreja, intentando ejecutarlo. Nievas sobrevivió de milagro.
El abogado José Fernández Codazzi, amigo del brasileño, lo rescató en su camioneta del lugar del crimen, según cámaras de seguridad, y lo dejó en un descampado cerca de San Isidro, a 30 km de Esquina, junto al río. Codazzi fue detenido tras presentarse en Fiscalía; niega saber del niño pero recolectan pruebas biológicas y de pólvora en su vehículo. Policía rastrilla rutas 12 hacia Goya con drones, opera en Chaco con Alerta Sofía activa y descarta salida por frontera sin papeles.
Periodista local Marcelo Benítez detalló que el brasileño tiene historia violenta: hace 9 años incendió la camioneta del suegro por celos y hostigó a la ex. Vendía verduras ambulante, vivía en cabañas de Codazzi. Tío del niño, Matías Riquelme, contó que no había régimen de visitas formal pese a denuncias; la familia permitió contacto para reconstruir vínculo, creyendo que no dañaría al hijo. Atacó sin motivo claro, por celos infundados.
Abogada de la madre, Daniela Zapata, confirmó allanamientos y que Codazzi no colaboró. Familia teme plan de escape por río Paraná o ruta; descartan drogas pero investigan. Búsqueda intensa continúa sin rastros, priorizando rescatar al menor sano.