El túnel transalpino de 64 kilómetros, la carretera subterránea más larga del mundo, progresa con costos de 11 millones de euros por tramo, 40% sobre lo planeado. La Unión Europea aporta 2,3 millones, pese a críticas británicas por explosión de gastos.
1.300 personas de 10-11 naciones europeas trabajan en el sitio, usando 8 máquinas de Herrenknecht, líder mundial en túneles. La empresa alemana factura más de 1 billón de euros anuales, construyendo en Yellow River China, Canal de Panamá y Alpes.
Fundada por Martin Herrenknecht, enfrenta debate en Bruselas por preferencia europea en ofertas. Muestran megamáquina para Lyon-Turin Francia-Italia. El proyecto conecta Italia con Austria, con renaturación final del sitio.