Donald Trump activó el Proyecto Libertad para escoltar buques comerciales varados en el Estrecho de Hormuz, bloqueado por Irán desde febrero, con 100 aeronaves, 15 mil militares y destructores con misiles guiados, describiéndolo como un gesto humanitario para 20 mil marineros confinados hace meses sin tocar tierra.
Irán amenazó con atacar cualquier fuerza extranjera, especialmente de Estados Unidos, que intente ingresar, afirmando control total del estrecho vía su Guardia Revolucionaria. El general Ali Abdullahi del mando central iraní exigió coordinación previa para tránsitos seguros y rechazó injerencias como violación del alto el fuego.
Hubo cruce de versiones sobre ataques: Irán reivindicó impactos de drones y misiles en una fragata estadounidense cerca del puerto de Yass, negado por el Comando Central de EE.UU., que reportó dos buques mercantes estadounidenses transitando exitosamente. Emiratos Árabes Unidos confirmó ataque a su petrolero, en contexto de su salida de la OPEP, lo que permite producción autónoma de petróleo.
Las negociaciones de paz estancadas: Irán propuso un acuerdo de 14 puntos vía Pakistán, rechazando exigencias de Washington. Panelistas destacaron tensión creciente, órdenes de evacuación en refinerías iraníes del sur y posible impacto en reunión Trump-Xi Jinping el 14-15 de mayo, con China acusada de apoyar a Irán.
Imágenes satelitales y desde Omán mostraron decenas de buques petroleros y mercantes anclados, con precios del petróleo estables en 115 dólares el barril pese al operativo.