Tartu critica duramente los guiones repetitivos en series argentinas como Envidiosa, donde Griselda Siciliani, de casi 50 años, interpreta personajes con conflictos adolescentes y diálogos superficiales sobre mensajes y psicólogos, ignorando temas reales como cuidar padres o menopausia.
El panel debate si el problema radica en actores que aceptan guiones pobres, guionistas o la ficción argentina en general; comparan con Sex and the City y Valeria, y Tartu insiste en que actrices deberían rechazar roles inverosímiles.
Tartu amplía críticas a Ricardo Darín, a quien acusa de actuar "aplaudido de fábrica" con dolor de espalda constante tras perder comedia por prestigio, y a películas como Granizo y Homo Argentum de Franchella, calificándolas de horribles.
Defiende ver series completas para opinar con propiedad y anuncia posible regreso con Sabrina en América los domingos a las 22; el panel lo elogia por críticas directas sin envidia.