El arquitecto Matías Tabar declaró ante el fiscal Gerardo Policita que Manuel Adorni le pagó 245 mil dólares en efectivo por refacciones en su casa del country Indio Cuá, incluyendo pileta, porcelanato, mobiliario de lujo y sistemas de riego, en un período de 10 meses entre septiembre de 2024 y agosto de 2025.
Tabar presentó chats de WhatsApp con Adorni y Bettina Anceletti, presupuestos iniciales de 94 mil dólares que escalaron por adiciones solicitadas por el jefe de gabinete, videos del antes y después, y detalles de pagos como 30 mil dólares el 1 de mayo de 2025, otros 30 mil el 17 de mayo y 40 mil el 30 de mayo, todos en efectivo sin facturas ni documentación respaldatoria de proveedores.
El contratista reveló que Adorni lo contactó recientemente vía WhatsApp con mensajes temporales ofreciendo ayuda de su equipo antes de la declaración judicial, oferta que Tabar rechazó por consejo para evitar malentendidos, y sumó que ningún proveedor facturó a nombre de Adorni, práctica habitual en construcción según él.
La causa por presunto enriquecimiento ilícito suma ahora movimientos de 349 mil 640 dólares en efectivo en menos de un año, incluyendo compras de propiedades subfacturadas (casa por 120 mil dólares con préstamo de 100 mil), refacciones, viajes a Aruba y Nueva York en primera clase, y deudas pendientes de 335 mil dólares; la Casa Rosada niega montos, pide pericia e inspección ocular, y acusa a Tabar de kirchnerista por presuntos vínculos como proveedor en Exaltación de la Cruz, municipio ligado a Diego Nani e intendente cercano a Axel Kicillof.
Adorni sostiene que explicará todo en su declaración jurada del 31 de julio, pero la fiscalía destaca ausencia de respaldo para la tenencia de esos dólares.