Shakira dio un show multitudinario y gratuito en la playa de Copacabana, Río de Janeiro, reuniendo a más de dos millones y medio de personas, el más grande de su carrera.
Dedicó la noche a las madres solteras de Brasil, cantó éxitos como Estoy aquí y Loca, colaboró con María Betania y Caetano Veloso en portugués, y cerró con la bandera brasileña ondeando.
Posteriormente tuiteó que Latinoamérica mostró al mundo el mensaje de ser feliz.