Salomé, madre de Nazareno, evaluó la campaña de Eduardo en la placa de Gran Hermano como buena, aunque lo considera un mal notazo de hogar. El panel debatió si Eduardo Nazareno podría ser eliminado, con Conti defendiendo su humor como actor de comedias y teatro, pese a que otros panelistas afirmaron que no los hizo reír en dos meses dentro de la casa.
Los panelistas criticaron que Eduardo entró con mentalidad del Gran Hermano de 2002, sin adaptarse a la dinámica actual de 2026, y destacaron errores como pegarse a Manuel y Sol, quienes lo traicionaron. Recordaron que los últimos ganadores no pelearon, contradiciendo la idea de que ganar requiere confrontaciones.
Se mencionó que Eduardo tiene 57 años y 25 de experiencia, pero no encontró forma de mostrar su lado gracioso, y panelistas como Gustavo y Brian coincidieron en que no ha brillado estratégicamente.