La televisión pública española RTVE decidió no transmitir el Festival de Eurovisión por primera vez desde 1961 debido a la participación de Israel, en protesta por la situación en Gaza.
RTVE argumenta que la presencia de Israel es incompatible con la neutralidad del festival. Pierde derechos de emisión y canon a la Unión Europea de Radiodifusión, pese al alto rating del evento (50,1% share y 6 millones de espectadores en la final pasada).
Los españoles podrán verlo por YouTube en categoría "resto del mundo", sin votar como españoles. Otros países como Eslovenia, Irlanda, Países Bajos e Islandia también boicotean.