Horacio Rodríguez Larreta confirmó su candidatura a jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires porque la apasiona la ciudad, la conoce mucho y la ve mal. Explicó que la impulsan la tristeza y la motivación al ver el deterioro, imaginando mejoras en cada barrio que recorre.
Criticó duramente la gestión actual de Jorge Macri señalando que la ciudad está sucia con olor a pis como símbolo, principal reclamo en todas las cuadras según nota en La Nación, más contenedores sin vaciar, retroceso en reciclaje del 50% logrado, falta de propaganda separadora y obras grandes en marcha. Evaluó la gestión por resultados: la ciudad fracasó en limpieza y transformaciones, reflejado en elección donde PRO salió tercero tras 20 años ganando.
Sostuvo valores fundacionales del PRO como buena gestión, método y planificación, perdidos hoy con apoyo a agresión verbal de Milei contraria al respeto al diferente. Dijo no volver al PRO actual, mantiene ideas originales, no vota por personas sino por plan de desarrollo con exportaciones y valor agregado. Criticó a Milei por falta de trabajo, plan económico, primarización gravísima que deja fuera a muchos, insensibilidad con discapacitados y PAMI, agresión a periodistas.
Mencionó crisis económica real con outlets vacíos en Villa Crespo, comercios Avellaneda 40% abajo, 250 mil textileros directos en riesgo sin transición. Insistió en plan integral con Estado impulsor de reconversión, investigación, no solo macro. Dialoga con todos incluyendo radicalismo, Graciela Ocaña, gobernadores, niega kirchnerismo pese a acusaciones, Cristina es pasado.