El representante de una asociación de usuarios de armas, Raúl Panero, explicó que la nueva medida del RENAR facilita la registración de armas legales, no la tenencia, para lograr mayor control y trazabilidad sobre ellas.
Señaló que esto permite al Estado secuestrar armas ilegales o de usuarios no válidos, incluso en municipios, y mantiene restricciones como prohibición de escopetas de caño recortado o proyectiles punta hueca, copiando normativas anteriores.
En un acalorado debate, defendieron la tenencia civil ante la inseguridad, citando bajada del 20% en muertes dolosas en 2025 (de 4,8 a 3,8 por 100.000 habitantes), casos como el de Rafael Moreno condenado a 8 años por matar a Sergio Díaz, y Bicho Copar que se defendió de ladrones.
Criticaron burocracia pasada de ANMAC que impedía renovaciones, privatizaciones truchas y corrupción en certificados, que generaron armas ilegales. Rechazaron el desarmismo, vinculándolo a dictaduras y Escuela de las Américas, y argumentaron que controles como antecedentes, psicotécnicos y tiro son estrictos.
Panelistas cuestionaron si más armas aumentan polarización y violencia, pero pro-armas insistieron en defensa personal ante Estado ausente o corrupto.