La recaudación impositiva cayó un 3% real en abril comparado con el año anterior, marcando el noveno mes consecutivo de baja, debido a menos impuestos y posible menor consumo.
El gobierno, enfocado en superávit fiscal, recauda menos y por ende gasta menos plata, sin recurrir a endeudamiento; es un dato esperable pero negativo que impacta el balance económico.
Esta caída genera menos fondos para mantener el Estado, como sueldos de policía, maestros y salud pública, y achica partidas a provincias y municipios. Intendentes de Buenos Aires denuncian caída del 30% en coparticipación y tasas.
El efecto dominó pega en todos los niveles: nación, provincias e intendencias aumentan tasas municipales ante la falta de fondos, mientras el superávit impide endeudarse.