El principal imputado por el triple crimen de Florencio Varela, conocido como Pequeño Jota o Tony Jansen Valverde, fue extraditado desde Perú a la Argentina después de seis meses de prisión preventiva en el penal de Ancón 2. Salió rapado, más delgado y custodiado por el INPE e Interpol en un avión con otros delincuentes, rumbo a enfrentar la justicia por los asesinatos de tres niñas.
Las imágenes del traslado muestran a Pequeño Jota con mirada cabizbaja, vestido de blanco y esposado, contrastando con su actitud desafiante al ser capturado hace siete meses junto a Matías Osorio tras el crimen de Brenda, Morena y Lara. La periodista peruana Claudia Guamantingo detalló que rechazó la extradición voluntaria, dilatando el proceso, y pasó por trámites migratorios sin pasaporte antes de despegar.
Expertos analizan que Pequeño Jota es una pieza clave en una organización transnacional de narcotráfico ligada a Los Pulpos, La Jauría y Tren de Aragua, posiblemente motivado por un robo de cocaína. Se espera que declare sobre los superiores, aunque enfrenta prisión perpetua solo por homicidio y corre riesgos si colabora.
Familias de las víctimas se movilizaron al juzgado federal 2 de Carlos Rodríguez, exigiendo no liberar a imputados como Parra, Ibarra y señor Jota, quienes alquilaban o limpiaron la casa del horror. Amiga Mariela denunció impunidad y pidió investigar a todos los prófugos.
Brevemente mencionaron un allanamiento en la casa de Christian Graff por encubrimiento en el crimen de Diego Fernández Lima de 1984, la única imputación no prescripta.