Julián Weich se sintió ninguneado y furioso en la mesaza de Juana Viale, donde no lo dejaron hablar en medio del fuego cruzado entre Geuna y Bogiano. Reposteó comentarios a favor propio y en contra de la mesa, destacando su educación ejemplar mientras acusaban falta de humor y agresividad.
En Bendita, el panel lo defiende con vehemencia: "Vine a ver a Mirtha, no está Mirtha", critican que Weich intentó aportar positivo y humor pero lo cortaron. Lo comparan con su paso incómodo, pidiendo que avisen a Viale de su presencia, y resaltan que en este programa hay que "hablar y meter basas", no solo hacer caras.
Panelistas coinciden en que Weich estuvo bien al no poder intervenir en una discusión política sucia y venenosa, mientras él agradece reconciliación con un compañero y propone ideas creativas como un programa de "casis". La polémica crece con reposteos y llamados a no callar opiniones coherentes.
Se menciona su incomodidad total, mirando el teléfono, y acusan a la conductora de no incorporarlo: "¿Y vos Julián qué opinás de Milei?". El tono es de bronca y apoyo total a Weich contra la mesaza agresiva.