Oriana Sabatini se prepara nerviosa y emocionada para presentar su novela en la Feria del Libro, con la sala ya llena y sin más lugares disponibles.
Atribuye el fenómeno a incentivos de otros, no a sí misma; valora su espacio como escritora pese a críticas políticas a la feria, y asegura honrar la oportunidad única.
Como madre reciente de dos meses, se enfoca en su hija, familia y libro; confirma que toma la mayoría de decisiones en pareja, con Paulo dándole el gusto.
Reitera conflicto con tía Gabriela Sabatini: no hay comunicación mutua pese a intentos suyos, no forma parte de su día a día y no agrega más al tema familiar.