La falsa médica Lidia Mabel Ojeda, buscada en Chaco, firmó 10 partidas de defunción en el hospital de Quitilipi, pueblo natal del gobernador Jorge Capitanich, acusada de matar por impericia.
El director del hospital admitió que entró por contactos sin verificar matrícula, que pertenecía a Horacio Daniel Vázquez. Orlando Dinúvila, exdirector regional y aliado del gobernador, denunció tras descubrir irregularidades y fue echado.
Testimonios describen muerte rápida de pacientes sanos como Lorenzo Blanco, quien recibió paracetamol por cefalea y falleció horas después. Panel criticó recortes en salud que permiten "simuladores" en hospitales públicos.
Orlando Dinúvila ratificó en entrevista su obligación de denunciar pese a reproches del ministerio, destacando riesgo social.