Mariano Perroni, coordinador de enfermeros de Diego Armando Maradona, publicó una carta exclusiva donde niega haberlo matado y deslinda responsabilidad en su muerte. En el texto, afirma que siempre estuvo dispuesto a ayudar a Maradona, como cuando este pidió laxantes o sufrió náuseas por una comida pesada, pero sus sugerencias no fueron tomadas en cuenta.
Perroni detalla que solicitó una ambulancia ante los vómitos de Maradona, pero la familia impidió su ingreso al barrio cerrado para evitar la prensa. Ofreció llevar médicos en su auto particular para evaluar al paciente sin exposición mediática, aunque tampoco prosperó. Culpa a su superior, Forlini, y a una de las hijas de Maradona por rechazar la asistencia médica.
En el panel debaten si esta estrategia de defensa es efectiva, apuntando a la familia en lugar de médicos como Luque. Argumentan que los imputados buscan reducir penas a homicidio culposo, cuestionando si presentaron la carta para influir en la opinión pública más que en el tribunal. Insisten en que la justicia debe probar culpabilidad, no que ellos demuestren inocencia.
El juicio por la muerte de Maradona se centra en dolo eventual según la fiscalía, con defensas intentando desviar responsabilidad hacia la familia. Perroni enfatiza que intentó que Maradona comiera adecuadamente y pidió ingresar al domicilio, pero se lo negaron reiteradamente.