Las madres de las víctimas del triple crimen narco de Florencio Varela protestan frente al Juzgado Federal 2 de Morón contra la posible liberación de Ibarra y Parra, imputados por limpiar la escena del crimen tras un fallo de la Cámara Federal de San Martín que los considera meros encubridores.
Estela, madre de Lara, exige que permanezcan detenidos como cómplices porque no llamaron a la policía ni pidieron ayuda, y destaca que son íntimos de Celeste. Dos jueces los ven como coautores de homicidio, pero el fallo deja cerca de la libertad a tres de los 11 acusados. Esta noche llega Pequeño J extraditado para aportar a la causa.
Estela relata el dolor de siete meses sin su hija, amenazas a su familia como a Agostina, y custodia policial. Insiste en que falta investigar: hay tres prófugos, cuatro que robaron la droga motivando la masacre, y cabezas de la banda por encima de Pequeño J. Los abogados confirman que Pequeño J tiene derecho a no declarar, pero no lo exime, y urge individualizar más autores.
La otra sobreviviente del velatorio tenía miedo de declarar y declarar. La investigación continúa con allanamientos y líneas paralelas para no ir a juicio sin todos los culpables.