Las madres de las tres chicas asesinadas en el triple crimen de Florencio Varela expresaron su expectativa por la llegada de Pequeño Jota, alias Tony Jansen Valverde, extraditado desde Perú tras seis meses en prisión. Salió rapado, más delgado y custodiado por Interpol en un avión, con mirada cabizbaja, para enfrentar cargos por los homicidios. Las familiares demandan justicia y que declare para aportar a la causa.
En vivo desde tribunales, las madres contaron que salieron de una reunión con el juez Jorge Rodríguez. Exigieron que se detenga a todos los culpables de la masacre y criticaron la falta de mérito concedida a señor J (Joseph), pese a pruebas revisadas por la Cámara. Están molestas porque imputados como Ibarra (hombre de la pala) y los limpiadores podrían quedar libres, mientras ellas viven custodiadas y bajo amenaza.
Sabrina, una de las madres, reveló mensajes de TikTok de supuestos dueños de 360 kilos de cocaína robada, quienes niegan matar a las chicas y amenazan con liquidar a culpables en la cárcel. Confirmó que Pequeño Jota declara mañana vía Zoom por complejidades de traslado. Expertos como Mario Montoya dudan de su colaboración y piden pruebas materiales, ya que no se halló droga en allanamientos.
El panel destacó el impacto en el narcotráfico por la persecución policial unida (provincia y federal), que "partió el hormiguero". Pequeño Jota, de familia ligada a Trujillo (tío Manuel Valverde prófugo), podría guardar silencio o desviar la investigación. Las madres revictimizadas piden garantías de captura total de involucrados.