Estela Maris, madre de Lara Gutiérrez (15 años), una de las víctimas del triple crimen en Morón, exigió justicia total ante la llegada del extraditado Pequeño J desde Perú para declarar en el Tribunal Federal 2.
Relató que su hija salió con amigas Morena y otra a Tablada, era amiga cercana y no mostró cambios extraños; la encontraron enterrada en una casa. Denunció versiones falsas como perejiles o drogas, y pidió que no liberen a cómplices que limpiaron la escena.
Las madres y abogados esperan al sospechoso para avanzar en la investigación parada por rumores. Lara cumplió 16 post-mortem y era normal, estudiaba pese a salidas ocasionales.